El plan secreto del gobierno de Bush para incrementar la cacería de
ballenas
Según documentos secretos obtenidos por el periódico el Washington Post, los funcionarios salientes nombrados por Bush participaron en intensas negociaciones a puerta cerrada durante los últimos días de dicha administración, para deshacer la moratoria global sobre la cacería comercial de ballenas y ofrecer una autorización inédita al Gobierno de Japón para matar a las ballenas en sus costas y dentro de aguas internacionales. El periódico famoso por el escándalo
Watergate, dio la noticia en su edición del 25 de enero. (abajo aparece la liga).
“Al parecer, la última pésima idea de la Administración de Bush fue la de legitimar la cacería comercial de ballenas en el siglo
21. Es increíble, y va en contra de los valores estadounidenses fundamentales. Deberíamos estar instando a Japón, Islandia y
Noruega a poner fin a la cacería de ballenas, no elucubrando tratos para ayudarlos a continuar,” dijo Beatriz Bugeda, Directora
para América Latina del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW).
El Dr. Hogarth, funcionario designado por Bush que actualmente funge como Comisionado de EU y Presidente de la Comisión
Ballenera Internacional (CBI), inició a principio de 2008, junto con el vicepresidente japonés de la CBI, una serie de reuniones
secretas a puerta cerrada para lograr un acuerdo con Japón, uno de los tres miembros de la CBI que todavía caza ballenas.
Un “Pequeño Grupo de Trabajo” de países miembro de la CBI se reunió en dos ocasiones a puerta cerrada en St. Pete Beach,Florida en Septiembre 2008, luego en Cambridge, Inglaterra en Diciembre y por última vez, el fin de semana pasado en Hawai,
convocados por el Dr. Hogarth para afinar detalles del acuerdo final.
El texto redactado por los comisionados de EU, Japón y otros participantes del “Pequeño Grupo de Trabajo” al parecer
contempla legitimar la cacería científica de ballenas por parte de Japón en aguas internacionales – incluyendo la que se
lleva a cabo en santuarios de ballenas reconocido internacionalmente — así como extender la autorización tan anhelada para que Japón pueda matar a ballenas protegidas en sus aguas costeras. “Este seguramente no será el primer tema en la agenda
de la nueva Administración de Obama, pero es sin duda uno de los de más rápida solución,” dijo Bugeda. “Los estadounidenses
de costa a costa aman a las ballenas y quieren que su gobierno las proteja. Ha llegado el momento de ponerle fin a esta política
de EU y renovar el liderazgo estadounidense en la CBI.”
Los representantes de América Latina ante el “Pequeño Grupo de Trabajo” (México, Argentina, Brasil, Costa Rica y Panamá)
también tienen una gran responsabilidad ante los pueblos latinos de defender las ballenas ante los programas de cacería
nipona.
“Si bien se supone que nuestros países tienen una posición conservacionista ante la CBI, esperamos no encontrarnos con
sorpresas como esta, dado que el proceso del “Pequeño Grupo de Trabajo” es cerrado y no tenemos acceso a los documentos
oficiales,” expresó con preocupación Aimée Leslie, Oficial de Campañas de IFAW América Latina.
Desde la moratoria global a la cacería comercial de ballenas de 1986, Japón ha alegado que sus operaciones balleneras se
realizan para fines de investigación científica. Japón ha matado a más de 15,000 ballenas desde que se instauró la moratoria y
amenaza con comenzar a matar a ballenas jorobadas si la CBI no accede a sus deseos y aprueba nuevamente la cacería
comercial de ballenas.